La recepción por parte del público estuvo a la altura. Esta banda está haciendo muy bien la tarea de mantener la reputación de Finlandia como una auténtica fábrica de metal de la más alta calidad, y podía palparse una especie de orgullo colectivo al verlos regresar a casa ante una sala abarrotada.

La última vez que los vi en directo fue como teloneros de Amorphis en diciembre pasado. Entonces confirmé que en vivo suenan todavía mejor de lo que ya entregan sus versiones de estudio.

La búsqueda de su sonido ha sido un camino transparente: desde sus primeros trabajos hasta su más reciente álbum, Sunder, puede apreciarse una evolución sin miedo a explorar nuevos territorios. Con Sunder, creo que finalmente encontraron el lugar correcto.

Esta vez, la experiencia en On The Rocks se volvió todavía más intensa. Entre violentos flashazos orquestados por el ingeniero de iluminación, una bruma densa que empañaba la visión y repentinos destellos de luces azules y violetas, la banda construyó una atmósfera particularmente envolvente.

Esta que escribe tuvo su primer crush con el love metal finlandés de HIM hace ya más de dos décadas y, aunque actualmente me he descubierto más inclinada a los goces sacudidores que ofrecen los breakdowns del metalcore, debo decir que la fórmula de Atlas me convence muchísimo, quizá porque reúne un poco de esos dos mundos.

Y hablando de HIM, escuchar por primera vez en vivo “Altar of Your Love” me dejó escalofríos durante toda una semana. La pieza es una delicia sonora que sí recuerda un poco a los graves vocales de la icónica banda finlandesa, pero no como un intento fallido de repetición, sino como una canción auténtica, con melodías, voces y metáforas de esa vieja escuela, aunque con aires completamente renovados.

En el setlist estuvieron también otras piezas de su más reciente álbum, además de distintos cortes de su catálogo ejecutados en uno de sus mejores momentos como banda. “Tower” abrió con potencia demoledora; “Coven of Two” mantuvo el ritmo efusivo; “Anodyne”, “Susi”, “Uni” y “Ukko” ofrecieron esa mezcla de emociones y contrastes que mantuvo en alto la energía desbordada de la audiencia.

Otro debut en directo fue la homónima “Sunder”. Con “I Whisper Your Name Like a Curse” llegó también uno de los puntos más altos de la noche. ¡Qué canción! “Uhri” nos devolvió a ese Atlas nombrador de géneros, el mismo que acuñó para sí el término Northcore. El cierre llegó con “Salt and Sulfur”, una de sus canciones más reproducidas pese a su relativa juventud y, sinceramente, con toda razón: un auténtico emblema de su sonido actual.

Así, las siluetas rodeadas de humo de Patrik Nuorteva (voz), Tuomas Kurikka (guitarra), Kevin Apostol (bajo), Aku Karjalainen (batería) y Leevi Luoto (guitarras y voz) nos entregaron potencia, agresividad, sensibilidad, melancolía y elegancia nórdica.

La banda posee una personalidad sólida como conjunto, pero además cada integrante destaca por méritos y “auras” propias.

Atlas es esa banda finlandesa de metal moderno que combina todo lo necesario para volver a conquistar el mundo más allá del Atlántico. Se los prometo.