Con cuatro fechas en el mismo número de ciudades mexicanas, la banda finlandesa Apocalyptica cerró su Shadowmaker Tour 2016.
Aunque les esperan más conciertos que ofrecer a partir de febrero del próximo año, fue en Querétaro, Monterrey, Ciudad de México y Guadalajara, donde los reconocidos músicos decidieron poner fin a un año lleno de trabajo para promocionar su último disco de estudio, en el que estuvieron acompañados del cantante norteamericano de ascendencia latina, Franky Pérez.
Para ser honestos, la banda conocida por mezclar la música clásica con el metal, no pudo elegir mejor lugar para cerrar este año que se acaba.
Apocalyptica conoce del amor y respeto de sus fans mexicanos, quienes aunque no abarrotaron la arena queretana, sí que lo hicieron en la Ciudad de México.
Fue el Auditorio Nacional el recinto que recibió a alrededor de 10 mil asistentes que, a diferencia de otros shows, lucieron atentos al escenario más que a sus pantallas móviles y es que nadie se quería perder la combinación mágica que estos nórdicos crearon hace ya algunos años y que nadie nunca ha podido imitar.
Dueños del escenario, los chelistas Perttu, Paavo y Eicca interpretaron acompañados siempre del poderoso beat de Mikko en la batería, temas como Reign of Fear, Grace y Bittersweet que, aunque pretendía ser instrumental, se adornó con los coros uniformes del público que cantó desde sus butacas las estrofas que originalmente interpretan los cantantes Ville Valo y Lauri Ylönen, líderes de las bandas también finlandesas, HIM y The Rasmus, respectivamente.
La agrupación que lució en su mayoría atuendos oscuros, utilizó cada minuto de su recital para interactuar con los fans en una escenografía sencilla en la que destacaba una pantalla gigante a sus espaldas.
Las piezas musicales que otrora fueran colaboraciones con intérpretes diversos, estuvieron acompañadas esta vez de la voz de Pérez, quien no perdió la oportunidad de lucir su capacidad y demostrar por qué se ganó el lugar para ser el vocalista actual.
Fue el propio cantante quien se encargó de presentar a la agrupación en un perfecto español con acento cubano y tras agradecer a México por el cálido recibimiento, compartió su versión a capella de El Rey de José Alfredo Jiménez, una canción que recuerda le cantaba su madre cuando era pequeño.
Más sorpresas llegaron después para quienes formaron parte de la serie de conciertos por tierras mexicanas y una de ellas fue la ejecución del himno nacional en manos de Perttu y la curiosa aportación que los músicos decidieron hacer al mannequin challenge, congelando sus movimientos en el escenario al término de una de las canciones mientras el público no dejaba de gritar y aplaudir.
Eicca, el alto rubio de cabello relamido, utilizó el micrófono para anunciar que tras esta gira le sucederá otra dedicada a a celebrar los 20 años de su disco debut «Plays Metallica by Four Cellos», y por supuesto que desde ya, México está incluido en la lista de países a visitar.
Así, entre I`’m Not Jesus, Not Strong Enough, I Don’t Care, House of Chains, Cold Blood y Shadowmaker, destacó la interpretación de Franky Pérez con Hope Vol 2, canción que durante varios años habían tocado sin acompañamiento vocal.
Mientras que piezas instrumentales como Riot Lights, Last Hope, y los clásicos de Metallica Seek & Destroy, Master of Puppets y Nothing Else Matters, hicieron a los presentes cómplices de una noche de metal inolvidable, siendo Till Death Do Us Part, el corte excepcional que brilló por su majestusiodad sobre las demás.
Tras dos horas de alaridos, aplausos y movimientos metaleros un tanto limitados por las butacas del Auditorio, los asistentes al coloso de Reforma abandonaron el lugar convencidos de por qué Apocalyptica es una de sus bandas favoritas y seguros estamos de que ese favoritismo es recíproco y hasta un sentimiento complementario, porque ¿qué puede ser más adecuaro para el frío nórdico que el corazón cálido de sus fieles y devotos fans mexicanos?

