Para sus más fervientes admiradores, una triada de conciertos en Tavastia se traducía como un regalo casi poético. El 2023 arrancó en ese mismo lugar, el lugar donde Ville Valo dio inicio a la gira de su disco homónimo Neon Noir, tour que le ha llevado con éxito por más de 100 ciudades del planeta.

Así, el 2023 expiró su último aliento entre alaridos de fans que viajaron de todas partes para ser partícipes de tres noches llenas de energía, tres noches de sudor y de un calor frenético que desafiaba los grados bajo cero de la implacable Helsinki.

Ville Valo llegó al escenario con la seguridad que lo viste, sirvió tres conciertos irreprochables, siendo el último el más nutrido, el más memorable.

Tanto el 29 como el 30 de diciembre, VV presentó un setlist casi idéntico a lo que había llevado a lo largo del año aunque agregó dos sorpresas, dos de las más pedidas, dos favoritas para los nostálgicos: Gone With The Sin y Killing Lonelliness.

Las tres noches, Valo subió a la tarima luego de la presentación del dúo británico Zetra, un número telonero que acompañará hasta mayo su gira. Tras el set de este par de apariencia blackmetalera pero de sonido electrónico gótico atmosférico; la audiencia se preparaba para recibir su dosis de beats/riffs melancólicos y versos rebuscadamente hermosos.

La Noche de Año Nuevo

Segundos antes de la medianoche se replicó la tradición tavastiana de hacer un conteo regresivo y recibir al Año Nuevo entre espuma de champagne, los abrazos entre fans comenzaron al ritmo de la instrumental Zener Solitaire, pieza musical que sirvió de fondo para que los músicos encontraran su sitio en el escenario.

Echolocate Your Love, Wings of Butterfly, The Foreverlost y Join Me conformaron el primer segmento de este viaje en zigzag entre las nuevas canciones del compositor finlandés y los más icónicos himnos de la iglesia que creó con HIM.

Neon Noir apareció en el setlist entre el jugueteo del intérprete con sus seguidores de las primeras filas, un grupo de súper animadas fans que no paraban de aullar y saltar, lo que provocó en Ville sonrisas complacientes y emoción en toda la sala.

The Kiss of Dawn dio otra oportunidad a los músicos de consagrarse como los indicados para coverear a los grandes His Infernal Majesty, Salute the Sanguine, The Funeral of Hearts y Heartful of Ghosts dieron un respiro a la adrenalina, esta última pieza que, dicho sea de paso, se acompaña en vivo de un magistral juego de luces capaz de hacer visible y hasta el cerebro, el ritmo espectral más exquisito.

Gone With The Sin llegó ante el silencio expectante del público, la voz grave de Ville viajó por todas las terminaciones nerviosas, los versos simples pero sensuales de esta canción con más de 20 años de edad, fueron tímidamente coreados por los más veteranos, las miradas estaban puestas en el inamovible Ville, con su par de labios apenas abriéndose ante el micrófono y las venas de su cuello reflejando todo el trabajo.

Run Away From The Sun y Killing Loneliness impactaron también con su cadencia y ritmo, Loveletting, Buried Alive y Saturnine Saturnalia dieron cierre a un set de 15, Saturnalia con un outro que provocó escalofríos, una de las ejecuciones instrumentales más orgánicas dentro de un set que incluye algunas pistas de apoyo.

Ville Valo y su banda regresaron con In Trenodia, Right Here in My Arms, Baby Lacrimarium y When Love and Death Embrace, para ese punto cumbre, el Tavastia entero se iluminaba con puntitos blancos provenientes de la clásica bola disco del techo.

Lo que parecía una despedida se convirtió en una súplica, las ovaciones pidiendo más convencieron a Ville, quien volvió para interpretar Poison Girl y Vertigo Eyes, la menos incluida en los setlist de la gira.

Así, la noche del 31 dio paso al Año Nuevo en un lugar lleno de devoción a un artista que ha hecho de esto una tradición. El Helldone volvió de la mano de su creador y lo hizo de forma inmejorable, VV confirmó que a un año de su lanzamiento como solista, todavía es capaz de convocar no solo a sus fieles seguidores, sino a nuevas víctimas de su talento y carisma.

La capacidad vocal de Valo se ha afianzado en este lapso, de enero a enero se percibe más su seguridad, se le nota convencido de su decisión de ir solo. La libertad y autonomía con la que ha direccionado su carrera le dan un aire de satisfacción a su rostro que ya no era notorio en sus últimos años con HIM.

Su público también está disfrutando de las mieles de esta era, Ville se muestra receptivo con las muestras de cariño, disfruta de hacerlos cantar y bailar, cede el micrófono de vez en cuando, sonríe a cortas y largas distancias, saluda con la mano o con sus dedos llevados a la frente a fans que reconoce de entre esa masa que, ferviente, le aplaude todo el tiempo.

Ville agradece y obsequia segundos de contacto visual a varios afortunados y hasta da autógrafos desde el escenario. VV está en uno de sus mejores momentos. Regresar el Helldone fue un acierto y volver a celebrar el Año Nuevo con él ha sido un buen augurio. Algo confirmamos, encontrarnos con viejos amigos y con nosotros mismos, siempre, siempre es un buen regalo de año nuevo.

[Lee aquí la versión en inglés]

Mira acá algunos videos de las tres fechas: